Roedores con escarpelo
corren por mi cabeza.
Llevando pestes en ideas,
infectándome con debilidad.
Mordisquean mis neuronas
juegan con mi pulso y motriz.
Me han paralizado los músculos,
me están llevando a la muerte.
Roedores con escarpelo
roen mi pobre y seco cerebro,
con guantes blancos
me injertan veneno.
El humo del pensamiento
los perturba y enloquece.
El líquido de mis vasos reventándose
los estremece.
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