Promiscua que con su lengua me besa
la pierna izquierda,
y con fuerzas rompo sus medias de red:
Que guardan a la viuda negra,
que guarda a una mujer,
que guarda a otra en su media de red.
Dandome los sentidos contra la pared
todo cambió a rosa;
y a la única que podía sostener
era a su mordida en mi garganta carnosa.
Vuelvo en trozos,
tropiezo con la cama de otros
y la hago mía.
Noemy sobre mí
sobre todos los fluidos.
Gemidos de un animal reprimido
dentro de un falda acuadrille.
Cierras tus puertas,
tus medias de red,
y me dejas caer en tu promiscuidad de mujer.
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